Es uno de los artífices de que la JC Ferrero Equelite Sport Academy sea una de las mejores del Mundo. Samuel López se ocupa en la actualidad, junto a Cesar Fábregas, de los entrenos de Pablo Carreño Busta.

pablo-carreno-y-samu¿Cuál es su labor en el día a día en la Academia?

En el día a día mi labor ha cambiado un poco, ya que desde el mes de enero tenemos la figura de un coordinador técnico, que es Carmelo Alventosa. Hace parte de la labor que yo hacía anteriormente, que es la coordinación de todos los técnicos y de todo lo que es la competición. Es una labor que está llevando muy bien. Creo que es una faceta que había que mejorar, ya que en los últimos años yo he estado viajando y tenía que hacerla apoyándome en Fran Martínez, técnico actual de Nicola Kuhn. Teníamos que cambiar eso y desde principios de enero Carmelo está haciendo esa labor. Ahora me dedico un poco más en ocuparme de los entrenos de Pablo Carreño Busta,  y de estar informado, a través de Carmelo, del día a día de la Academia.

Por tanto, la incorporación de Carmelo como coordinador deportivo ha sido un acierto

Era una figura necesaria no solo para mí, sino por todos en general. Es una academia de competición, por lo tanto, durante la época que no hay torneos funcionamos muy bien a nivel de organización, pero a la hora que se empieza a competir y los entrenadores se van con sus jugadores hay un movimiento de técnicos que al final la Academia lo notaba.  Ahora, con la figura de Carmelo está todo mucho más controlado, ya que se dedica de forma exclusiva a esa labor.

Carmelo me comentó que le sirvió mucho un test de nivel que usted creó, ¿en qué consiste?

Son unas pruebas técnicas. Es una escuela de competición, los niños vienen y cuando llevan un tiempo entrenando quieren irse a jugar torneos. Todos quieren ir a jugar el más grande, pero hay muchos que no están preparados para ello. Es un problema que hay en las escuelas de competición, por lo que ideé un test de nivel. Hay distintas pruebas técnicas y se evalúa. Dependiendo lo que saques en esa evaluación, te marcará si puedes jugar torneos provinciales, regionales, nacionales o internacionales. Esto sirve para ver la evolución del jugador a nivel competitivo, ya que hay tenistas que técnicamente son muy buenos, pero a la hora de competir no son tan buenos, y al revés. Esto le hace ver al jugador cuál es su nivel. Lo pusimos en práctica este año y Carmelo me ha dicho que se ajusta mucho a la realidad.

El verano pasado lo pasó aquí, ¿cómo ha llevado la vuelta a la competición junto a Carreño Busta?

El año pasado, después de estar tres años viajando, me tiré prácticamente todo el verano aquí. La verdad que aquí siempre estoy muy a gusto, pero para mí viajar con un jugador profesional siempre es una motivación. Pablo es un jugador joven, con muy buena progresión, que tiene aún muchas facetas por desarrollar. Cuando empezamos este año le marqué unos objetivos en los que él no confiaba mucho, pero creo que ahora se está dando cuenta que lo puede conseguir con creces. Creo que puede mejorar aún más de lo que yo pensaba. Le pronostico un futuro ambicioso.

Compagina su labor junto a Cesar Fábregas, ¿cómo se coordinan?

Nos repartimos el trabajo y los viajes. Cada tres meses vemos el calendario y decidimos quien viaja. Cesar se encarga un poco más de Pablo cuando está en Barcelona, mientras que yo me ocupo más de él cuando viene aquí. Lo estamos llevando muy bien, a Pablo cada vez le gusta más venir aquí, lo hizo en pretemporada por casi tres semanas, después de Madrid y para preparar Wimbledon. Él ha estado viviendo los últimos diez años en Barcelona, por lo que es lógico que quiera seguir manteniendo allí su vida. De este modo, nosotros hemos ampliado nuestro campo de trabajo, ya que siempre lo hemos hecho con profesionales que se desplazaban hasta aquí. Puede ser un abanico de futuras relaciones para la Academia.

¿El trabajo que están haciendo con Pablo se está viendo recompensado con la buena temporada que está firmando?

Sí, la verdad que está siendo una relación fructífera. Para mí, lo más importante es que está siendo un año de buen trabajo. Si trabajas bien al final llegan los resultados. Un ejemplo de ello, sería el de Albert Ramos, el cual ha visto recompensado su trabajo y esfuerzo con la clasificación para los Juegos Olímpicos. Detrás de estos buenos resultados que está logrando Albert hay mucho trabajo, las cosas no llegan por casualidad. Tanto Cesar como yo estamos muy contentos, así como Walter, el preparador físico de Pablo desde hace tiempo. Está siendo un buen año, pero no nos podemos conformar. La clave de todo es tener trabajo y ambición para poder crecer.

La final de Estoril la jugó ante Nico Almagro, jugador al que usted conoce mucho, ¿qué consejos le dio a Pablo?

Le dije que Nico podía hacerle un punto ganador en cualquier situación del partido, que podía estar jugando como los ángeles, pero que había que estar centrado todo el encuentro, ya que el problema que tiene Nico es que no suele aguantar un partido entero concentrado, por lo que es en esos momentos cuando hay que intentar dominarlo y sacar partido de ello. No hay fue consejo táctico, sino que fue más mental. La verdad que Pablo lo hizo, pero quizás nos faltó un poquito de suerte. Nico hizo demasiados puntos sin tener la intención de hacerlo, gracias a su gran talento. Es un jugador que no tiene que demostrar nada, fue Top Ten y podría haber estado más tiempo ahí arriba si hubiera sido más ambicioso. Fue una situación bastante especial para mí y salimos del partido con la cabeza alta.

¿Los grandes resultados que está consiguiendo Pablo son buenos para la Academia?

Sí, sin duda. El tener un referente en su momento con Juan Carlos Ferrero, seguirlo con Nico Almagro y ahora con Pablo, el jugador español profesional más joven, es una ayuda para la Academia, un escaparte. Por eso es importante para la Academia poder tener jugadores de este nivel y calibre.

¿Qué objetivos se han marcado para la presente temporada?

Nos marcamos acabar entre los 30 mejores. Ese es el objetivo. Pablo está el 45 del mundo y de aquí a final del año debería acercarse al 30. Creo que incluso podría acabar más arriba, pero tampoco es fácil. Hoy en día, tal y como está el tenis, alcanzar el número 42 ya ha sido un éxito, pero nos queda la mitad del año y él está dando un nivel de tenis que se debe exigir acabar cerca del 30. No va a ser fácil pero lo veo factible.

¿Qué es lo que más habéis trabajado con Pablo desde que está bajo vuestras órdenes?

Hemos trabajado sobre todo agresividad e intensidad. También hemos hecho hincapié tanto en el saque como en el resto, dos aspectos fundamentales en el juego y en los que hemos trabajado un poco más.

¿Preparáis a Pablo para que sea uno de los jugadores que lleve el peso del tenis español una vez se retiren Nadal, Ferrer, Feliciano….?

No hay ninguna preparación exclusiva para ese tema. Creo que es una cosa que se irá viniendo. Va a ser muy complicado tener jugadores en el Top Ten, pero Pablo fue número 7 del mundo junior, por lo que no lo veo imposible. Los jugadores se irán retirando y si él en la época junior fue Top Ten, por qué no lo va a ser en la senior. No hay ninguna prisa. Pablo cumple ahora los 25 y en la actualidad se están retirando por encima de los 30 años, por lo que tenemos tiempo. Hay que ir progresando, trabajando con ambición y ya veremos cómo van viniendo las cosas.

Volviendo a la Academia, tienen un nivel de competición muy alto, sobre todo en categoría sub-16

Sí, hay un grupo que se empezó a formar con Nicola Kuhn, Carlos Sánchez y Rafa Izquierdo, principalmente. Ellos han sido componentes de la Summer cup, Winter cup…. Están por debajo del nivel de Kuhn, pero hablamos de tenistas que están entre los cuatro mejores de España en la categoría sub-16, además Carlos Sánchez es el actual campeón de Europa sub-16. Estamos muy contentos con el nivel competitivo que hay en la Academia.

Durante estos meses de celebra el Stage de Verano, ¿qué supone para la Academia?

Es una época especial, en la que hay mucho movimiento de niños, academia pasa de tener los 40 jugadores de Competición a 80-90 con el Stage. Es un momento que intentamos cuidar mucho, ya que para ellos el venir aquí es como un premio. Entrar en el comedor y ver a Pablo, Juan Carlos o Kuhn, para ellos es muy importante. Además, vienen técnicos nuevos a los que enseñemos nuestra forma de trabajo. Es una época bonita.

Instruyen ustedes a esos técnicos que vienen al Stage

Viene mucha gente del extranjero a pasar con nosotros 15 días, un mes, que hacen la labor de entrenadores bajo nuestro trabajo. Hay unos programas técnicos y físicos estructurados. Al mismo tiempo que los imparten, van recibiendo una formación de los técnicos de aquí para que vayan entendiendo mejor ese trabajo que se les ha marcado.